Mitos sobre la alimentación infantil durante las situaciones de desastres

Mitos sobre la alimentación infantil durante las situaciones de desastres

Albergue situado en una escuela del municipio de Monte San Juan, departamento de Cuscatlán durante la emergencia por la Tormenta Ida en noviembre de 2009.

Ante situaciones de emergencia y desastre, nuestra población se enfrenta a diferentes interrogantes y percepciones, a lo que denominaremos mitos con respecto a la alimentación infantil, una de ellas relacionada con la Lactancia Materna, los cuales se irán solventando de acuerdo a lo establecido por La Red Mundial Pro Alimentación Infantil IBFAN, a la que CALMA pertenece, avalando por ende dichas recomendaciones:

1. Las mujeres desnutridas no producen suficiente leche.

La producción de leche se mantiene relativamente sin cambios en cantidad y calidad excepto en mujeres con desnutrición extrema. La solución para ayudar a mujeres e infantes desnutridos es ALIMENTANDO A LA MADRE, y dejar que ella alimente al bebé. De este modo, se protege tanto la salud de la madre como la de la niña y el niño.

La forma de alimentar a la madre es adicionando una comida extra o incorporando un alimento frito, una fruta como guineo, naranja, mango maduro, papaya, tortilla con queso, requesón, crema, frijoles o miel, entre otros.

2. ¿Los sucedáneos de leche materna son una respuesta necesaria en una emergencia?

La respuesta es no, ya que existen lineamientos muy claros sobre el uso de sucedáneos de leche materna y otros productos lácteos en emergencias. Estos incluyen el Código para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS (mayo de 1981), las pautas del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) sobre el uso de sucedáneos de leche materna (julio de 1989), así como las resoluciones de la Asamblea Mundial de Salud 47.5 (mayo de 1994). Las condiciones generales para el uso de sucedáneos de la leche materna son:

• No se deben emplear como una inducción de venta.
• Se deben usar únicamente en un grupo limitado de bebés (por ejemplo huérfanos);
• Usarse bajo receta médica brindada por personal especializado ante la presencia de condiciones especiales, nunca en distribución general;
• Los sucedáneos no deben ser suministrados por las organizaciones civiles o de socorro, excepto en condiciones estrictas de supervisión por un comité técnico, y de otro modo, su uso debe de ser desalentado.
• Estas normas deben ser difundidas y observadas por todas las organizaciones que trabajan en emergencias.

3. Es suficiente con recomendar de manera general que las madres amamanten, en una situación de emergencia.


Las mujeres que amamantan requieren de medidas especiales de apoyo durante una emergencia. La liberación de leche se ve afectada en algunas ocasiones por el estrés, mientras que la producción de leche es estable, éste problema se resuelve con la succión y con el apoyo de la familia y de la comunidad para que las mujeres que padecen estrés y que estén amamantando a liberar sus tensiones y se sientan segura de su capacidad para alimentar a su bebe.

Las madres además necesitan ayuda concreta, no solamente mensajes motivadores. Los trabajadores de salud deben proporcionar ayuda práctica sobre las dificultades de amamantar, debidas a problemas tales como posiciones incorrectas, pezones agrietados, congestión y las percepciones maternas sobre el riesgo de "no poder tener suficiente leche”, entre otros.

No olvidar que las madres en los albergues deben de tener un trato y cuidados especiales, sobre todo si está embarazada o amamantando a fin de que se sienta tranquila y segura.

4. En una emergencia ¿Es importante dar alimentos complementarios para los menores de 6 meses?

No es necesario, el problema como se mencionó anteriormente radicaría en la percepción de la madre en una disminución por dificultades en la liberación de la leche y no en su producción.

El tratamiento para una verdadera insuficiencia de producción de leche consiste en aumentar la frecuencia y la duración de la succión asegurando suficiente alimento para la madre y el apoyo de otra madre que amamante.

CALMA manifiesta que la lactancia Materna en situaciones de desastre salva vidas por lo que los miembros de la familia, otras madres, personal de socorro y de salud capacitados, son importantes fuentes de conocimiento y de apoyo práctico para las madres, a fin de alentarlas a que practiquen durante esos períodos críticos un amamantamiento exclusivo en el menor de 6 meses y complementario adecuados durante dos años o más.

Es preciso prestar atención y apoyo a las madres que reaccionan con estrés ante estas situaciones, para superar una creencia sin fundamento que atribuye al estrés un efecto permanente sobre el amamantamiento.

Para evitar un incremento en las tasas de enfermedad y muerte, es preciso prestar una atención especial al amamantamiento exclusivo de los bebés menores de seis meses.

Ante cualquier otra inquietud sobre la Lactancia Materna o la Alimentación infantil, no dude en comunicarse al Centro de Apoyo de Lactancia Materna CALMA, a nuestra Línea Consejería Tel. 2298-4311.

Información tomada del documento: Alimentación Infantil en Situaciones de Emergencia. Mitos de la alimentación infantil en situaciones de emergencia. CEFEMINA para el Proyecto Regional de IBFAN América Latina y del Caribe. Autor: Marcos Arana.