Protejamos la Lactancia Materna y la Alimentación Infantil en Situaciones de Emergencia

Protejamos la Lactancia Materna y la Alimentación Infantil en Situaciones de Emergencia

Afiche con recomendaciones de Lactancia Materna en emergencias

Nuestro país es altamente vulnerable geográfica y geológicamente a diferentes fenómenos naturales, como terremotos, huracanes, deslizamientos, inundaciones, erupciones volcánicas, entre otros, sumando además otras como situaciones complejas de pobreza, así como un crecimiento desordenado de las urbes.

Prueba de ello es la Tormenta Tropical Agatha, primera de la temporada, la cual dejó muerte y 10,335 personas albergadas en nuestro país (dato reportado por la Dirección de Protección Civil al 31 de mayo de 2010) que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, principalmente niñas y niños menores de 5 años, mujeres embarazadas y en período de lactancia.

CALMA, como institución especialista en alimentación infantil, comunica y reitera que la Leche Materna es el alimento completo e insustituible, así como el más higiénico en situaciones de emergencia, que constituye una base biológica y emocional única, y que sus propiedades anti-infecciosas, ayudan a proteger a las niñas y niños contra enfermedades y epidemias.

La Lactancia Materna brinda además una protección efectiva contra de la desnutrición y reduce el estrés psicológico causado por un desastre, tanto en niñas y niños, como en sus madres.

A fin de proteger la supervivencia infantil, hacemos las siguientes recomendaciones para que sean retomadas en todos los lugares en donde se tengan albergues para damnificados(as) y exista población menor de dos años. Deben seguirse los siguientes Lineamientos establecidos por La Red Mundial Pro Alimentación Infantil IBFAN : (IBFAN/UNICEF, Colombia. Alimentación en Situaciones de Emergencia. “Lineamientos para alimentación de Damnificados(as) población menor de 2 años)

1. La leche humana constituye el mejor alimento y el más seguro para los niños y niñas menores de dos años, por esta razón, la alimentación al pecho debe protegerse y fomentarse.

2. La alimentación con preparaciones a base de leche de vaca en biberón no se recomienda en zonas con bajos estándares de higiene y educación, debido al elevado riesgo de mortalidad por enfermedades diarreicas en los lactantes.

3. De acuerdo con las Normas Nacionales, en toda la niñez menor de seis meses de edad, se promoverá únicamente la alimentación al pecho y la Lactancia Materna Exclusiva.

4. El uso de agua en biberón a esta edad, aumenta dos veces el riesgo de enfermedad y de muerte. Si los biberones contienen leche, el riesgo de enfermarse y morir de estas niñas y niños aumenta hasta 25 veces.

5. Cuando existan menores de seis meses que estén con alimentación mixta, se apoyará y educará a la madre a dar únicamente el pecho, como medida óptima de prevención de infecciones.

6. Para la niñez entre 6 y 12 meses, se deberá continuar la Lactancia Materna, a demanda de niñas y niños, agregando alimentos complementarios, higiénicamente preparados.

7. En niños(as) entre 12 y 24 meses deberá darse los tiempos de comida establecidos para los adultos y complementar su alimentación con Lactancia Materna a demanda de la niña o el niño.

8. En población mayor de seis meses, si se va a suministrar algún líquido, deberá hacerse mediante el uso de taza o vaso. Las tazas o vasos, deberán ser lavados con agua o jabón, después de su uso.

9. Se deben restringir las donaciones de leches de fórmulas infantiles y biberones (cumpliendo con la ley de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna), debido a los altos peligros de contaminación y desestimulación de la lactancia materna.

10. En donde, por alguna razón se tengan donaciones de sucedáneos, su uso deberá descontinuarse. La OMS, UNICEF y la Red IBFAN, no recomiendan el uso de sucedáneos, salvo muy pocas excepciones como niñas y niños huérfanos. La contaminación de los biberones es elevada, es un medio muy apropiado para la proliferación de bacterias. Requieren además uso adicional de agua para su preparación y esterilización; el agua en estas situaciones siempre es escasa y puede estar contaminada.

11. Cuando se brinda ayuda en casos de emergencia, las niñas y niños que están siendo amamantados(as) nunca deben separarse de sus madres. Cuando la lactancia materna ha sido interrumpida, el equipo de Socorristas debidamente entrenado, deberá apoyar a las madres para que inicien el amamantamiento tan pronto como sea posible.

12. La alimentación de las mujeres embarazadas y de las que tengan niñas y niños menores de dos años, deberá ser reforzada, para apoyarles a mantener un adecuado estado nutricional, por ellas mismas, y por las niños y niños que están amamantando.

13. Todo nacimiento deberá ser reportado para valoración médica de la madre y su bebé y para recibir apoyo sobre lactancia materna.

Para más información o la búsqueda de mecanismos para promover y proteger la Lactancia Materna en Situaciones de Emergencia, no dude en comunicarse al Centro de Apoyo de Lactancia Materna, a nuestra Línea de Consejería, Tel. 2298-4311.