LACTANCIA MATERNA UN FACTOR IMPORTANTE EN LA LUCHA CONTRA LA OBESIDAD INFANTIL

LACTANCIA MATERNA UN FACTOR IMPORTANTE EN LA LUCHA CONTRA LA OBESIDAD INFANTIL

(Fotografía tomada de Internet)

Por Dr. Elvis Soriano
Gerente de la Unidad de Programas de Salud

En los últimos años, la obesidad ha alcanzado cifras alarmantes en los países del primer mundo, que se han ido extendiendo a los países con menor desarrollo como El Salvador. La causa principal es la adopción de hábitos alimenticios inadecuados, sumado al sedentarismo y falta de actividad física.

La situación se complica aún más ya que la obesidad, que hasta hace algunos años era característica de la edad adulta, afecta actualmente a una gran cantidad de jóvenes, niños y niñas; en nuestro país, las estadísticas nos dicen que actualmente el 6% de los niños y niñas padecen obesidad (FESAL, 2008)

Esta situación no dista mucho de otros países, ya que diversos estudios han demostrado que la prevalencia de obesidad entre los niños, niñas y adolescentes va en aumento, ligado en su gran mayoría a los trastornos de alimentación, que incluyen grandes cantidades de azúcares, alimentos procesados, exceso de grasas, y al sedentarismo.

En el año 2008 algunas investigaciones señalaban que en el mundo había alrededor de 300 millones de obesos, si se le agrega las cifras de las personas con sobre peso, se llegaría más o menos a un billón de personas en el mundo. (Laboratorios Biox, 2010)

En Latinoamérica, Panamá cuenta con un 37.5% de obsesos entre su población, seguido de cerca por Perú con un 32%, siendo los niños (as) con edades comprendidas entre los 4 y 10 años el 25%. En Estados Unidos, cerca de un 60% de los adultos que tienen sobrepeso o son obesos, de ellos, cerca del 13% son niños (as). (Ciencia Popular, 2010)

En El Salvador, según datos de la Encuesta Nacional de Salud Familiar (FESAL) 2008, la prevalencia en mujeres de 15 a 49 años es de 25.6% de obesidad y 31.6% de exceso de peso, totalizando un 57.2%. En los(as) niños(as) subió de 4% (2003) a 6% en el año 2008, como ya se había mencionado, convirtiéndose en una de las enfermedades que va en aumento.

La prevalencia de sobrepeso (2 puntos sobre la Desviación estándar) fue de 3.6% a nivel nacional, al diferenciar por zona de residencia, la prevalencia aumenta a 5.1% en las zonas urbanas y en las zonas rurales es de 2.4. Esta enfermedad no hace distinción entre niños (as), adultos, ricos, pobres, hombres o mujeres; de hecho, es considerada la pandemia del siglo, pues está presente en todo el mundo, incluso hay casos en que hasta las mascotas de los hogares donde sus amos la padecen, también llegan a presentarla.

La obesidad limita la calidad de vida de las personas que la sufren, asociándose a un sin número de enfermedades físicas como diabetes, hipertensión arterial (HTA), triglicéridos y colesterol alto (Síndrome metabólico), cáncer colorectal, de mama, de próstata y cervical, problemas osteoartritis, incontinencia urinaria, síndrome de ovarios poliquísticos (SOP), etc.; y emocionales: baja autoestima, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, entre otras.
Importancia de la leche materna.

El síndrome metabólico (SM) está fuertemente ligado a la obesidad infantil y obesidad de adultos, situación que condiciona al niño, niña o adolescente y adulto que la padece, a desarrollar enfermedades cardiovasculares y endócrinas, con el consiguiente riesgo de morbilidad, mortalidad y, en general, disminución de la calidad de vida.

Diversos estudios realizados en muchos países han demostrado que la lactancia materna juega un papel importante en la prevención del síndrome metabólico y obesidad, de estos estudios muchos no han alcanzado la correlación estadística pero se ha observado que los niños (as) que fueron alimentados al menos 3 meses con lactancia materna exclusiva, la obesidad se ha desarrollado en menor porcentaje que los que fueron alimentados por lactancia artificial (Armas, 2009) (Toschque, Vignerova, Lhotska, Osankova, Koletzko, & Von Kries, 1991), este efecto protector podría atribuirse al menor valor proteico de la leche humana en relación con las fórmulas, lo que ocasiona menor ingestión de proteínas y menor influencia en el incremento ponderal, estos mismos investigadores encontraron mayores niveles de insulina plasmática en los niños (as) alimentados (as) con fórmulas artificiales, lo que orientaría a una mayor acumulación de lípidos en edades mayores. (Pablo, Silo, & Ignacio, 2002)

De igual forma, algunos estudios no han demostrado mayor correlación entre la lactancia materna y el aparecimiento de obesidad en los niños (as), debido a que una gran cantidad de factores pueden afectar directa o indirectamente el aparecimiento de obesidad, como son: el tabaquismo de la madre, síndrome metabólico en la madre durante el embarazo, alimentación inadecuada, entre otros. (Li, Parsons, & Power, 1991), de lo que si podemos estar seguros, es que la leche materna durante siglos ha sido el recurso más inmediato para la alimentación de recién nacidos/as.

Lactancia vs. Diabetes

En todo el mundo y en especial en los países en vías de desarrollo se ha promovido la importancia de la alimentación con leche materna en los primeros meses para favorecer el crecimiento y desarrollo de niños y niñas por sus ventajas nutricionales, inmunológicas, económicas y sociales, además de muchas otras propiedades descubiertas en las últimas décadas.

La desnutrición de los niños y niñas a nivel mundial según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), coincide con la falta del cumplimiento del derecho a la lactancia materna, debido a negligencia, falta de educación o comunicación, embarazos precoces, factores ocupacionales entre otros. En muchos casos además se suman las morbilidades articulando el binomio desnutrición - diarrea, y por consiguiente mayor severidad del cuadro diarreico y la muerte.

En países desarrollados, muchos investigadores han encontrado que la lactancia materna protege contra el desarrollo de Diabetes mellitus tipo 2, la conclusión es que por cada año que la mujer amamanta, se reduce en un 15% el aparecimiento de diabetes tipo 2. (Stuebe, 2007). Esa protección persistía durante los 15 años siguientes al último parto de la mujer.

Pero también esta protección se ha observado en niños (as), otro estudio conducido en poblaciones indígenas, encontró una diferencia del 40% menor de incidencia de diabetes mellitus tipo 2 en niños (as) que recibieron lactancia materna exclusiva a diferencia del grupo de la misma población que fueron alimentados con otro tipo de fórmulas lácteas. (Peltitt, Forman, Hanson, Knowler, & Bennett, 1997)

Tome la mejor decisión

Si usted es una madre o un padre que actualmente realizan su labor en la etapa de los primeros 6 meses de vida de su bebé, debe tomar la mejor elección en la alimentación de sus hijos (Kids health, 2008). Considere lo siguiente:

Ventajas de la lactancia y la leche materna:

• La Lactancia materna le ofrece la mejor nutrición a sus hijos e hijas, ya que las cantidades que contiene son las adecuadas para los humanos.
• Bebés más listos, la leche materna aumenta el coeficiente intelectual debido a su riqueza en ácidos grasos de cadena larga y un factor de crecimiento que estimula la inteligencia.
• Contacto piel a piel, lo que permite mayor interacción entre la madre y el bebé, permitiendo a la madre la mayor estimulación de su bebé, lo cual también contribuye a la inteligencia del bebé.
• Protección contra la obesidad y enfermedades crónicas como la diabetes.
• Ahorro de dinero lo que permitirá comprar otros productos para el hogar o la alimentación de los (as) hijos (as) mayores si los hubiere.
• Protección contra enfermedades infecciosas, ya que la leche materna por ser un fluido vivo, permite la transferencia de todas las células de defensa que la madre posee y que protegerán a los bebes de muchas enfermedades y disminuirán los episodios graves de enfermedad.
• Disponibilidad inmediata, no tendrá riesgo que se acabe como sucede con las fórmulas
• Prevención de obesidad y enfermedades crónica en la madre, cáncer de mama, disminución de hemorragias post parto, por mencionar algunas.
• Variedad de sabores ya que los alimentos que ingiere la madre contribuyen a las características de la leche materna incluido el sabor.
• Protección contra un nuevo embarazo, ya que la lactancia materna tiene un efecto anticonceptivo en la madre, durante los primeros 6 meses posterior al parto.

Desventajas de la alimentación con leche artificial:

• No es la mejor nutrición para su bebé, pues la leche de vaca o fórmula de alimentación infantil no tiene la proporción adecuada de componentes nutricionales como lo tiene la leche materna.
• Bebés más enfermos, pues la formula artificial es estática, es decir no cambia ni se adapta como la leche materna a las necesidades del bebé.
• No protege contra la obesidad ni enfermedades crónicas, es más, incrementa su aparecimiento en edades mayores.
• Bebés menos inteligentes, pues la falta del consumo de los componentes vivos de la leche materna y la poca estimulación por parte de la trabajadora doméstica, o cualquier persona que no será la madre ni el padre, encargada de la alimentación, no contribuirá al desarrollo intelectual.
• Mayor gasto económico, no solo por comprar la leche artificial, sino también, el gasto de gas para hervir el agua, el gasto de jabón para lavar las pachas, reemplazo de biberones y pachas, etc.
• Mayor gasto económico, en medicamentos, ingreso hospitalario, honorarios médicos o funeral, pues el bebé se enfermará más seguido y de una forma más grave, lo que le dará un riesgo de muerte muy alto.
• Riesgo de cáncer de mama en la madre, obesidad, diabetes, complicaciones post parto.
• Riesgo de otro embarazo, ya que no tendrá el efecto anticonceptivo de la lactancia materna.

Existen muchas otras circunstancias que vale la pena considerar para tomar la decisión más atinada, en CALMA queremos ayudarles. Visítenos en nuestra oficina o llámenos por teléfono, al 2298-4311/ 2298-6755, será un gusto informarles acerca de todo lo relacionado a la alimentación de sus hijos e hijas.