Lactancia Materna: un derecho de los niños y niñas. 1a. Parte

Lactancia Materna: un derecho de los niños y niñas. 1a. Parte

Madres amamantando a sus bebés

Por: Kenny de López
Técnica Jurídica- Unidad de Lactancia Materna
CALMA

La Alimentación al pecho es esa práctica por medio de la cual la madre le brinda al niño y la niña el alimento que le provee de todos aquellos elementos nutricionales y afectivos que necesitan para su adecuado crecimiento y desarrollo.

Con el transcurso del tiempo y la introducción de las leches artificiales para lactantes, la práctica de la lactancia materna se ha visto afectada y ha perdido importancia a los ojos de la población, lo cual resulta un tanto contradictorio en vista de todas las propiedades que esta contiene y los beneficios que produce, tanto nutricionales como familiares, económicos y relativos a la Salud Pública.

Por otro lado, es necesario que las personas sepan que el derecho a la vida, el derecho a la salud y el derecho a la alimentación constituyen parte de los derechos fundamentales de los seres humanos, los cuales son inherentes a las personas, es decir, que desde que la persona es concebida le pertenecen, es algo que no se puede desligar de la existencia misma.

Es aquí donde se unen los dos elementos anteriores: Lactancia y Derecho, ya que la Lactancia materna forma parte de estos derechos fundamentales, debido a que es el alimento idóneo para los niños y niñas, les dota de muchos beneficios para su salud y desenvolvimiento social y por consiguiente les brinda una mejor calidad de vida.

Nuestra Legislación Nacional establece lo relativo a todos estos derechos. En el artículo 2 de la Constitución de la República se determina que: “Toda persona tiene derecho a la vida(…)”, el artículo 211 del Código de Familia establece que “El padre y la madre deberán criar a sus hijos con esmero; proporcionándoles un hogar estable, alimentos adecuados y proveerlos de todo lo necesario para el desarrollo normal de su personalidad(…)”, el artículo 48 del Código de Salud regula que “Es obligación ineludible del Estado, promover, proteger y recuperar la salud de la madre y del niño por todos los medios que están a su alcance”.

Aunque en nuestra legislación lo referente a la lactancia materna solo se encuentra indirectamente dentro de los anteriores derechos fundamentales, es en esa base legal que se sustenta aquí en el país y es de vital importancia que no solo conozcamos estos derechos y los de nuestros niños y niñas sino que también velemos por la práctica de los mismos.

Con ese objetivo, la Ley Integral de Protección de la niñez y la adolescencia (LEPINA) intenta regular lo relativo al derecho a la lactancia materna y en su artículo 28 determina entre otras cosas la obligación del Estado, el padre, la madre, los representantes, los responsables, los empleadores, así como las organizaciones privadas de salud de mantener informadas a las madres sobre las ventajas de la lactancia materna y los efectos del consumo de sus sucedáneos, promover la lactancia materna, capacitar e informar al personal de salud, madres, padres y comunidades sobre la alimentación de lactantes y lo relativo a las madres en privación de libertad.

A pesar que este artículo no regula más a profundidad lo relativo a la lactancia materna, es un paso hacia el reconocimiento del derecho a la lactancia en El Salvador y esto es de vital importancia para el desarrollo del tema a nivel nacional.

Por lo tanto, la lactancia materna más que ser una opción de alimentación es un derecho que todos los niños y las niñas poseen y como madres, padres, familiares y seres humanos en general debemos luchar porque este derecho sea una realidad y pueda ser tangible para cada uno de estos menores. Es importante recordar que estos niños y niñas no pueden decidir por ellos mismos, necesitan que sus responsables tomen la mejor decisión para ellos, para el mejor desarrollo de su salud y alimentación, por lo tanto como padres y madres estamos en la obligación de velar porque ellos reciban lo mejor para su desarrollo.

El mismo Código de Trabajo en el artículo 312 inciso 2º regula que: “Si una trabajadora lacta a su hijo, tendrá derecho con este fin a una interrupción del trabajo de hasta una hora diaria. A su pedido esta interrupción se podrá fraccionar en dos pausas de treinta minutos cada una”.

Pese a que nuestra Legislación Salvadoreña en el ámbito laboral no es aplicable para todas las madres trabajadoras Salvadoreñas y tampoco regula más detalladamente lo concerniente a este derecho, el Estado ha tratado de brindar esos espacios y oportunidades para que aún la madre que trabaja pueda proporcionar leche materna a su hijo o hija. Si bien es cierto no se retoma de la manera más adecuada, es importante que conozcamos todos los derechos que el Estado por medio de la legislación nos concede para poder trabajar y desarrollar todas estas facultades.

En conclusión, es necesario que rescatemos la práctica de la lactancia materna, no solo por su gran cantidad de beneficios para la salud, nutrición y desarrollo de los niños y niñas, sino como un cúmulo de derechos que estos poseen y al hacerlos valer estamos promoviendo la unidad familiar, el adecuado desarrollo y la aplicación de nuestra legislación.