Lactancia Materna: Un derecho de los niños y niñas. 2ª Parte.

Lactancia Materna: Un derecho de los niños y niñas.  2ª Parte.

Muchas maquilas del país ya cuentan con áreas para la extracción y conservación de leche materna como apoyo a sus empleadas en etapa de lactancia. En nuestro país no hay suficientes leyes que garanticen el derecho a la lactancia materna.

Por Kenny de López
Técnica Jurídica - Unidad de Lactancia materna
CALMA

En la primera parte de este artículo hablábamos de manera general de la presencia de la Lactancia Materna en la Legislación Salvadoreña y la importancia de reconocerla dentro de los derechos fundamentales de las personas; así mismo, se mencionaba la necesidad de incluir a toda la familia y sociedad en este reconocimiento de derechos.

Es importante mencionar, en esta segunda parte, que a pesar que existen algunas disposiciones en la legislación Salvadoreña que mencionan lo referente a la lactancia materna y a las garantías de las madres trabajadoras, no todas se cumplen en la realidad de nuestro país. Si bien es cierto que el Código de Trabajo, en su Artículo 312 inciso 2º regula lo referente a la hora de permiso que tienen las madres para la lactancia, este no es aplicable para las madres del sector público ni para aquellas del sector informal, es decir, que todas estas mujeres no gozan de esta garantía, aún a las madres lactantes trabajadoras del sector privado que son amparadas por dicho artículo, no se les brinda los mecanismos adecuados para que puedan hacer uso de este derecho.

Otra disposición importante la encontramos en la Constitución de la República en el artículo 42 inciso 2º, la cual establece lo relativo a las salas cunas en los lugares de trabajo, con el fin que la madre pueda tener a su hijo cerca y poder lactarlo, pero ninguna otra ley profundiza sobre este tema para poderlo hacer más operativo, en ese caso, también están desprotegidos estos derechos, debido a que no hay un mecanismo que pueda velar por el cumplimiento de esta disposición.

Vale la pena mencionar que con la aprobación de la Ley LEPINA se esta abriendo camino hacia el reconocimiento del derecho a la lactancia materna y aunque esto supone un avance, este tampoco profundiza en el tema, ni brinda los espacios para la aplicabilidad y fomento de este derecho.

También existen diversos tratados e instrumentos internacionales que establecen la importancia de la lactancia materna y la necesidad de establecer mejores y mayores garantías para la mujer embarazada y madre trabajadora lactante; que no han sido ratificados por nuestro país, lo que no nos permite abocarnos a ellos; entre estos podemos mencionar, la Declaración de Innocenti, la cual reconoce a la Lactancia Materna como el alimento ideal del lactante y en la que se proponen como meta la alimentación exclusiva del bebé hasta los 6 meses de edad y posterior a ello, el seguimiento de la lactancia junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más de edad del niño o niña. También podemos mencionar el Convenio 103 de la OIT (Organización Internacional de Trabajo), en la que se establecen garantías para la madre trabajadora.

Por lo tanto, nos enfrentamos a dos dificultades: una de ellas es que en nuestro país no hay leyes suficientes que garanticen el derecho a la lactancia materna y los derechos de la madre trabajadora que fomenten la lactancia materna; la otra dificultad, es que los pocos artículos que lo regulan, no se cumplen debido a la falta de profundidad con que se retoman y a la falta de mecanismos, que velen por el cumplimiento de estas.

Al hacer un análisis de las leyes de los países de la región Centroamericana y algunos de la región Sur Americana, en cuanto a la lactancia materna, derechos de la madre trabajadora, etc., nos encontramos con garantías como: licencias por maternidad desde 14 a 16 semanas o hasta que el niño o niña cumpla los 6 meses de edad, licencias por paternidad, garantías para madres en privación de libertad, mujeres con partos múltiples a las que se les concede más tiempo de licencia (siempre pagado por el patrono), hora de permiso para lactar hasta que el niño o niña cumpla el año de edad, la responsabilidad del Estado de promover la lactancia materna, la garantía de poder llevar a los hijos lactantes a el lugar de estudio o trabajo, etc., lo anterior se regula en países como Nicaragua, Costa Rica, Paraguay, Perú, Bolivia y otros más.

Al comparar las anteriores garantías con nuestras leyes, nos damos cuenta que en nuestra legislación no contamos con muchas de ellas, y aquellas que si se regulan no se establecen de manera formal y precisa, es decir, no poseen una existencia práctica, no se cumplen y no hay sanciones por incumplimiento.

Nos enfrentamos, entonces, a la necesidad de la aprobación de la Ley de Promoción, Protección y Apoyo de la Lactancia Materna en la que se regula los aspectos relativos a la lactancia materna, la necesidad de reformas que abran espacios donde este derecho pueda ser puesto en práctica y respetado para que de esta manera todas y todos estemos aportando al desarrollo, crecimiento y nutrición adecuadas de nuestras niñas y niños.

La Lactancia Materna, es un derecho que merece ser protegido, promovido y apoyado por el Estado, los empleadores, la sociedad y la familia; promovamos, cumplamos y respetemos las disposiciones que han sido establecidas por nuestra legislación, hagamos valer estos derechos y garantías existentes actualmente y esforcémonos por el reconocimiento de estos derechos para que todas las personas en nuestro país puedan ser incluidos dentro de los mismos y así, estemos asegurando un mejor futuro para nuestra niñez.