ALIMENTANDO A MI BEBÉ CON VASO O TAZA

ALIMENTANDO A MI BEBÉ CON VASO O TAZA

Cuando un bebé succiona de un biberon tiene riesgos que van desde problemas dentarios, infecciones, diarreas hasta dificultades en el desarrollo del lenguaje. La taza o vaso evita todos esos riesgos.

Muchas madres por diferentes razones se ven en la necesidad de recurrir al uso no sólo de la formula o leche artificial, sino también de la “pacha” o biberón: prácticas hospitalarias inadecuadas sobre alimentación de los lactantes, pezones dañados, baja producción de leche, regreso al trabajo, separación por enfermedad ya sea de la madre o del bebé, entre otros.

Los biberones y las pachas han llegado a ser un objeto tan “necesario” para nuestra sociedad, que hasta se ve como un estatus y las madres por decisión propia, del médico o de la familia, se ve casi en la obligación de utilizarla; se ha llegado hasta decir que si no toma pacha no es un niño o niña; se ha creado en las madres una dependencia de este objeto, ante la falta de opciones sobre cómo alimentar a sus bebés.

La Organización Mundial de la Salud OMS no recomienda el uso de la pacha o biberón porque atentan contra la salud de los niños y niñas al aumentar el riesgo de enfermedad y hasta de muerte, ya que a través de su uso se lleva a la boca del bebé algún bacterias que pueden desencadenar enfermedades como infecciones de las vías respiratorias, diarreas a repetición, otitis media (inflamación del oído medio).

El hecho que el bebé succione de un biberón le perjudica ocasionándole problemas dentarios a futuro, le puede deformar el paladar y desarrollar dientes salidos, de igual manera, cuando el bebé inicia el desarrollo del lenguaje ya que al mamar del pecho realiza un esfuerzo y este movimiento le ayuda a desarrollar los músculos de la cara.

La evidencia científica ha demostrado que utilizar la pacha o biberón, independientemente de su contenido, ocasiona un daño a la práctica de la Lactancia Materna, ya que los bebés se acostumbran a la “facilidad” que esta les proporciona y por consiguiente, al ofrecerles el pecho muestran un aparente rechazo al pecho . Es así como la madre renuncia de manera prematura a seguir alimentándolo al pecho, a esto se le llama “confusión de pezones”.

Otro de los riesgos del biberón es el abandono temprano de la Lactancia materna, la madre puede perder la confianza en ella, ya que piensa que su bebé muestra mayor satisfacción cuando es alimentado con la pacha y en cambio cuando se le ofrece el pecho pelea con ella.

¿POR QUÉ ENTONCES UTILIZAR VASO O TAZA?

  • Son utensilios fáciles de lavar por lo que no permite que crezcan o se reproduzcan bacterias
  • No interfiere con la succión del bebé
  • Permite que el bebé tome lo que él solo demanda
  • Permite que el bebé mantenga un contacto más afectivo a través de la mirada con la persona que lo alimenta
  • No implican mayor costo.


PASOS PARA ALIMENTAR CON VASO O TAZA

  • Lo primero que la persona que lo va alimentar tiene que hacer es buscar una silla en la que logre su propia comodidad.
  • Mantenga al bebé sentado sobre sus piernas en posición semi vertical o (semi sentado)
  • Mantenga la tacita o vasito de leche sobre los labios del bebé.
  • Incline ligeramente la taza, de manera que la leche apenas alcance a tocar los labios del bebé, sin inclinarlo.
  • La taza debe de descansar ligeramente sobre el labio inferior del bebé y los bordes del vas o de la taza tocan la parte externa del labio superior del bebé, esto hace que el reflejo de búsqueda haga que el bebé se ponga alerta y abre su boca y sus ojos.
  • Un bebé con bajo peso al nacer o prematuro lleva la leche a su boca con la lengua.
  • Un bebé a término o un bebé mayor succiona la leche, regando parte de ésta.
  • Cuando le coloque el vaso o taza en los labios tener cuidado de NO ECHAR o VERTER la leche dentro de la boca del bebé, solamente mantenga la taza en los labios del bebé y deje que él mismo tome la leche.
  • Mida la cantidad total de lo que toma el bebé durante el día, no solamente la de cada toma.

RECUERDE: Todos los bebés son capaces de beber leche materna de un vaso o de una tacita, lo cual permitirá una buena nutrición y lo más importante es que recibirá todos los beneficios que ofrece la lactancia materna.

Al alimentarse de la taza o del vaso, el bebé también puede captar la mirada de su madre y establecer una estrecha relación con ella. Todo es posible con voluntad y mucho amor.