"NO TENGO SUFICIENTE LECHE” ¡MI BEBÉ NO SE SUSTENTA!”

Una de las mayores dificultades y motivos de consulta de las madres durante su periodo de Lactancia Materna es la percepción de que sus pechos no producen la cantidad de leche necesaria para satisfacer el hambre de su bebé, lo cual influye directamente en la decisión de optar por el uso de leches artificiales.

Esta dificultad se presenta en diferentes momentos o situaciones: en los primeros días antes de que se establezca la lactancia materna, cuando el bebé tiene más de un mes y necesita apoyo para mantener la producción de leche materna y, en algunos casos, cuando la madre regresa al trabajo y debe mantener la producción de la leche para continuar alimentando al bebé.

Cuando la madre piensa que no tiene suficiente leche es común que exprese frases como las siguientes: “mi niño mama, pero en pocos minutos se pone inquieto, ya no me sale la leche y llora, no quiere seguir mamando”, “Me aprieto los pechos y sólo me salen gotas, qué hago, quiero alimentarlo con la leche de mis pechos, sé que es lo mejor para los bebés”.

Algunas madres en el afán de aumentar la cantidad de leche toman de todo lo que les dicen, como por ejemplo, agua hasta ya no poder más, “horchata de masa” y otros líquidos, lo cierto es que si bien existen algunas bebidas que se clasifican como galactogogos, también conocidos como lactogogos (que son sustancias o medicamentos que ayudan a aumentar o a mantener la producción de la leche) es importante mencionar que no funcionan solos y tampoco son bebidas mágicas, pero sí son un apoyo y complemento cuando se practica una adecuada técnica para amamantar y existe un estimulo frecuente en los pechos durante las 24 horas del día.

Ante esta dificultad es importante brindar el apoyo con información adecuada y oportuna referente a cómo se produce la leche materna en los pechos y enfatizar que un factor clave es el estimulo adecuado y frecuente de los pechos, así como, para que la leche salga o fluya con más facilidad, la madre debe estar relajada, cómoda y tranquila ayudando así a estimular el reflejo de Oxitocina (que es una hormona que se libera en grandes cantidades en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando la lactancia). Esta información debe ser parte de la consejería que la mujer embarazada recibe en sus controles prenatales.

Existen varios signos que se presentan como indicios para saber que el bebé no está recibiendo suficiente leche materna, entre los que se pueden mencionar: El bebé llora mucho, demandas del pecho más frecuentes, el bebé da muestras de negarse a mamar, la madre trata de extraerse la leche y no le sale o los pechos no le aumentan de volumen.

En contraposición, los signos más confiables para saber que el bebé está recibiendo suficiente leche es una ganancia adecuada de peso de acuerdo a su edad, y que el bebé orina entre 6 a 8 veces al día y su orina es clarita.

En la clínica de consejería de CALMA, día a día se reciben madres que llegan con el interés de comprar la planta, conocida popularmente como “la Baja Leche” (cuyo nombre científico es Euphorbia Lancifolia), con la esperanza de que esta infusión les ayude a tener más leche, sin embargo se les explica que para que realmente funcione la madre tiene que poner en práctica algunas recomendaciones que se les brinda en la consejería en Lactancia Materna. Algunos puntos son:

1. Se debe de cumplir con una adecuada posición al colocar el bebé al pecho (el bebé en línea recta, el cuerpo del bebé volcado hacia el cuerpo de la madre, lo que le llamamos “pancita con pancita”)
2. Un buen agarre al pecho (La boca del bebé esta bien abierta, el labio inferior esta volteado hacia afuera, el mentón del bebé toca el pecho de su madre y se puede ver más areola por encima de la boca del bebé.) Este buen agarre previene los pezones lastimados.
3. La frecuencia de las mamadas o tomas al pecho. (Esto se refiere a las veces que damos de mamar en el día; tiene que ser de 10 a 12 veces al día) Este número baja con la edad del bebé.
4. La duración de la mamada o toma al pecho. (El tiempo que se tarda el bebé en mamar de cada pecho) no se puede dar una regla general, cada bebé tiene su propio ritmo de alimentación, de acuerdo a la edad y al tipo de alimentación que está recibiendo, pero por lo menos deberá de ser entre 15 a 20 minutos, garantizando este tiempo que el bebé tome la cantidad suficiente de leche.

Si la madre sigue las anteriores recomendaciones, está tranquila, sin angustias, ni preocupaciones y cuenta con el apoyo de su esposo y su familia, del personal de salud o de una consejera en Lactancia Materna, la alimentación al pecho deberá de ser todo un éxito.

Recuerde que la producción de leche aumenta a medida que los pechos son estimulados adecuadamente, ya sea a través de la boca del bebé, con un extractor mecánico o mediante la extracción manual y con la frecuencia respectiva.

Mitos
Hay mujeres que no producen suficiente leche:

Respuesta: ¡Falso! La mayoría de las mujeres producen la cantidad de leche más que suficiente.

De hecho es común que exista una cantidad exagerada de leche en algunas mujeres. La mayoría de bebés que ganan peso muy despacio o pierden peso lo hacen no porque la mamá no tenga leche suficiente sino porque el bebé no obtiene correctamente la leche que la mamá tiene. La razón más común para que el bebé no consuma la leche disponible es porque no se agarra bien del pecho materno. Por eso es muy importante que se le muestre a la mamá desde el primer día, cómo colocar el pecho de manera correcta y es importante que esto lo haga alguien que sepa realmente cuál es la manera correcta de hacerlo.

El bebé no se llena con el pecho y se queda con hambre, por eso es mejor complementar con fórmula.

Respuesta: ¡Falso! La leche que producen los pechos de la madre es suficiente, siempre y cuando la madre siga las recomendaciones básicas en cuanto a la técnica adecuada de amamantamiento y las veces que se mantenga el estimulo al pecho durante el día. No se debe olvidar que el mejor estímulo para la lactancia es la succión constante y que la madre lactante esté tranquila.

No hay leche suficiente durante tres o cuatro días después del nacimiento:
Respuesta: ¡Falso! Para que la bajada de la leche suceda más rápido es importante que haya apego precoz (colocación del bebé piel con piel con su madre) y la iniciación temprana de la lactancia materna en la primera media hora de nacido. Recuerde que la primera leche es el calostro y que es suficiente para el bebé en la cantidad que sale del pecho.