¿DEBO PREPARARME PARA LA LACTANCIA MATERNA? ¿Cómo y cuándo hacerlo?

Repetidas veces hemos escuchado decir: “La Lactancia Materna es una práctica natural e instintiva”, pero ¿significa esta frase que no requiere ser aprendida, apoyada y enseñada?

Cada día, en las atenciones que brinda CALMA a mujeres embarazadas y madres lactantes en su Clínica de Consejería y mediante la asesoría a profesionales de la salud y estudiantes en su Centro de Documentación, se evidencia la necesidad de informar y educar sobre esta práctica natural, para que sea exitosa y así prolongarla hasta los dos años o más.

Y es que, con el inicio de la Lactancia Materna se puede evitar el 22% de muertes neonatales, tan solo en la primera hora de vida del recién nacido, según lo reporta la Revista Pediatrics 117 Nº 3, de Marzo de 2006.

Las buenas prácticas, una información adecuada y el apoyo oportuno sin duda tienen un efecto positivo en la decisión que toman las madres de amamantar a sus bebés y en olvidar la idea de alimentar a sus bebés con sucedáneos de la leche materna (leche de vaca o llamada fórmula infantil, uso de pachas y biberones u otros líquidos), que aumentan el riesgo de enfermedades y hasta de muerte en los bebés.

Por esto es necesario recalcar el importante papel de los profesionales de la salud, ya sean ginecólogos, pediatras, enfermeras, licenciados en materno Infantil, nutricionistas, entre otros, en el apoyo y preparación de las mujeres embarazadas y madres lactantes para la práctica de la Lactancia Materna.

Cuando a la madre se le brinda una adecuada y oportuna información en la consejería, se le permite decidir sobre lo que es mejor para ella y su bebé, generando confianza en sí misma, aumentando su autoestima y haciéndola sentir que es capaz de alimentar a su hijo con el mejor alimento: la leche materna.

Es ahí donde surge la pregunta: ¿Cuándo es el momento propicio para prepararnos para la Lactancia Materna?, ¿Tiene que ser en el embarazo?, ¿Deberá ser durante el parto y puerperio? Sí bien es cierto se hablan de una práctica natural, esta tiene que ser enseñada y apoyada en diferentes períodos: en el preconcepcional, prenatal, parto y puerperio, y así garantizar su éxito.

En el periodo previo al embarazo (preconcepcional) es la familia el primer lugar en el que se debe informar, educar y practicar la Lactancia Materna; de igual manera, en los centros educativos, en las escuelas formadoras de Recursos Humanos, conformando y manteniendo activa una red de apoyo hacia la Lactancia Materna.

En el periodo prenatal, es determinante en la decisión de la madre de amamantar, el papel del personal de salud, públicos y privados, y de instituciones que promueven y apoyan esta práctica al informar y motivar a las mujeres embarazadas durante sus controles de embarazo a través de temas básicos que le ayuden a prepararse psicológicamente para el proceso de la Lactancia Materna, para que conozcan los beneficios de la lactancia materna, ¿Qué es y por qué es importante la Lactancia Materna Exclusiva?, la alimentación durante el embarazo, los cuidados de los pechos, el pego precoz y alojamiento conjunto. El papel de la pareja y familia en general son importantes para generar confianza y apoyo.

Durante los controles es necesario preguntar de manera respetuosa experiencias previas con la Lactancia Materna, si amamantará a su bebé, aclarar preguntas o temores, si le preocupan sus pechos por su forma o tamaño u otros, explicarle que nada de esto tiene que ver con la producción de la leche.

De igual forma es importante reforzar su confianza y decirle que deberá solicitar apoyo para aprender cómo debe de dar de mamar para que cuando nazca el bebé, pueda prevenir algunas dificultades.

La realidad es que no existe ningún cuidado especial en los pechos durante el embarazo. Una buena higiene es suficiente, ya que las glándulas de Montgomery (que son como especie de espinillas situadas alrededor de la areola y de color oscuro) ayudan a preparar a los pechos para la lactancia, ya que de ellos sale un aceite que les lubrica y protege. Lo que sí es importante es utilizar un buen sostén durante el embarazo que le brinde el apoyo suficiente a los senos.

En el parto y pos parto, los servicios de maternidad y el personal de salud deben ayudar a las madres a iniciar la Lactancia Materna inmediatamente después del parto, apoyándolas a que practiquen el apego precoz y el alojamiento conjunto, ya que dichas prácticas hospitalarias contribuyen al establecimiento de la alimentación al seno materno en el período postnatal.

Este momento es determinante para que la madre se motive y adquiera confianza de que sí puede alimentar a su bebé con la leche de sus pechos. Dice un dicho popular “No es lo mismo verla venir, que platicar con ella”. Mientras el bebé estuvo en el útero, las madres sienten que sus hijos e hijas están protegidos, pero al salir se encuentran con interrogantes como:

¿Podré dar de mamar?, ¿Es normal que me duelan los pechos y se me lastimen los pezones?, ¿Sera suficiente la leche de mis pechos para alimentarlo (a)?, ¿Es posible dar el pecho después de mi parto por cesárea?, ¿Es posible la lactancia exclusiva con gemelos o mellizos?, ¿Puedo darle algo más que leche materna a mi bebé?, ¿Puedo ofrecer a mi bebé pacha y leche de formula los primeros días?, ¿Qué debo comer o tomar para tener más leche?

Estas y otras interrogantes están presentes en la madre, por lo que se enfatiza en la necesidad de contar con información adecuada y oportuna por parte de las instituciones gubernamentales y no gubernamentales, para que la madre sienta y crea que la decisión de amamantar es una opción cómoda y fácil para ella y su bebé.

En esta etapa, la madre debe recibir información práctica para el éxito de su lactancia sobre:

  • La técnica de amamantamiento (posición y buen agarre al pecho),
  • La frecuencia en las mamadas (las veces que debe ofrecer el pecho durante el día, de 10 a 12 veces), esto determina la producción de la leche. La lactancia tiene que ser a libre demanda, pero los pechos deben de estar estimulados adecuadamente, por lo menos cada tres horas. Si no hay estimulo adecuado y frecuente no se produce suficiente leche para el lactante.
  • La duración de la mamada.

La cantidad de leche que la madre produce durante el primer trimestre es suficiente para satisfacer las necesidades del lactante desde su nacimiento hasta los seis meses de edad, y, a partir de los seis meses en necesario complementar la leche materna con una adecuada introducción de alimentos hasta los dos años o más.

Recuerde, la Lactancia Materna es responsabilidad de todas y todos.

Para mayor información llame a la clínica de Consejería de CALMA, al Tel 2298-4311.

MITOS SOBRE LACTANCIA MATERNA

¿LOS PECHOS SE CAEN AL AMAMANTAR?
¡FALSO!

Hay estudios que confirman que la lactancia materna no es la responsable de que los pechos se caigan y su flacidez puede deberse a varios factores, como los cambios hormonales, aumento de peso en el embarazo, el número de embarazos y por supuesto, el paso del tiempo.

¿AMAMANTAR ES DOLOROSO?
¡FALSO!

Aunque durante los primeros días hay mayor sensibilidad en los pezones, ésta es una situación que no debería de ocurrir si la madre está utilizando una buena posición y un buen agarre al pecho, para dar de mamar.