LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA ¿ES POSIBLE?

Cuando una madre acaba de tener a su bebé se encuentra ante la preocupación de querer hacer lo mejor por él o ella y suele pensar que mientras no le ocurra la famosa “bajada de la leche” tiene que darle leche de bote. ¿Será esto necesario? ¿Es un mito, una creencia o realidad?

Antes de pensar en las leches artificiales como una opción de alimentación, es necesario informar a la madre sobre los peligros del uso de sucedáneos de la leche materna (la pacha, el biberón, los pepes, entre otros) y enseñarles que los bebés no necesitan nada más que la leche materna para alimentarse.

Al dar otros líquidos u otras leches también se lleva a la boca de los bebés el riesgo de enfermedades y hasta de muerte por infecciones gastrointestinales o respiratorias. El alimentar solo con leche materna previene el daño al intestino del lactante con el uso de otros líquidos, principalmente cuando el bebé es prematuro, ya que al nacer su sistema inmune no se encuentra lo suficientemente desarrollado.

Por eso, CALMA recomienda la Lactancia Materna Exclusiva hasta los seis meses de edad y continuar la lactancia materna, con una introducción gradual de alimentos complementarios, hasta el segundo año de vida y más, si la madre y su bebé lo deciden (recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, OMS). La Lactancia Materna Exclusiva es un objetivo de la salud pública mundial que está relacionado a la reducción de la morbilidad y mortalidad infantil.

En nuestro país, la práctica de la Lactancia Materna Exclusiva es muy baja. Según la Encuesta Nacional de Salud Familiar FESAL 2008, apenas alcanza los 57 días y si hablamos de la mujer lactante que trabaja y está convencida de los beneficios de la leche materna, solamente logra alimentar de manera exclusiva los 84 días de su licencia post parto.

Esta realidad es producto de la falta de apoyo hacia la mujer a través de leyes que favorezcan la extensión de la licencia por un periodo de 180 días y del incumplimiento, en algunos hospitales y clínicas privadas, hacia el fomento de prácticas que resultarán en una lactancia materna exitosa, como el apego precoz y el inicio temprano de la Lactancia Materna, que contribuyen directamente a la bajada de la leche y a la duración de la lactancia materna.

De igual manera, la influencia que ejercen las compañías distribuidoras de leches artificiales a través de la comercialización desmedida, sumado a la falta de apoyo e información adecuada y oportuna del personal de salud, ocasiona que las madres recurran al uso de formulas, lo cual afecta la Lactancia Materna Exclusiva.

Un claro ejemplo lo vemos a diario en nuestra Clínica de Consejería en la cual recibimos a muchas madres que vienen con algún inconveniente con su lactancia, a quienes su pediatra ha recetado otras leches además del pecho.

Los principales motivos de consulta son por leche insuficiente, pezones lastimados o el bebé no quiere el pecho; al preguntar la razón por la que están dando algo más que la leche materna dicen: “Mi bebé nació por cesárea, me lo dieron casi al siguiente día de nacido, le dieron pacha”; “Mi bebé es prematurito, el doctor me dijo que tiene que tomar otra leche para ayudarle a crecer y a que gane peso”; “Le tuvimos que dar pacha porque no me sale suficiente leche”; “El doctor de mi bebé me dijo que mi leche no es suficiente”; “Un biberón ‘ayuda’ a que los pechos se llenen mejor”; “El doctor de mi hijo sí cree en la Lactancia Materna, pero me regalo el bote de fórmula por si no logro producir suficiente leche”.

Por eso es importante crear condiciones favorables para que la madre tome la decisión de alimentar a su bebé con leche materna de manera exclusiva los 6 primeros meses de vida. La buena salud y nutrición de su bebé será la mejor recompensa.

Prácticas que contribuye a la supervivencia infantil:

  • Apego Precoz: colocar al bebé piel con piel con la madre al momento de nacer
  • Inicio temprano de la Lactancia Materna: colocar al bebé al pecho dentro de la primera hora de nacido.
  • Lactancia Materna a libre demanda
  • Alojamiento Conjunto
  • Alimentarlo sólo con leche materna los primeros 6 meses de nacido.
  • Iniciar la introducción de alimentos de manera gradual, a los 6 meses de nacido.
  • Continuar con la alimentación con leche materna, hasta los 2 años o más.


MITOS:
En los primeros tres días de nacido la madre no tiene suficiente leche en sus pechos para alimentar al bebé.
¡FALSO!
En los primeros días, es suficiente la cantidad de calostro (es la primera leche que se produce en los primeros días después del parto, de color amarillenta o de color claro muy espesa). Es rico en anticuerpos y vitaminas, protege al bebé contra las infecciones, ayuda a madurar el intestino del recién nacido. Para que se de la bajada de más leche es necesario practicar el inicio temprano de la Lactancia Materna, una técnica adecuada para amamantar y las veces que en el día le damos de mamar.

Los bebés que son amamantados y que viven en climas calientes necesitan tomar agua antes de los 6 meses de nacido.
¡FALSO!

Los bebés no necesitan tomar agua cuando son amamantados, ya que la leche materna contiene la cantidad de agua que necesita para satisfacer su sed.