Cuando el esfuerzo es incansable, el fruto es próspero y sostenible en el tiempo

Hace 30 años, la Licda. Ana Josefa Blanco Noyola, Enfermera de profesión y Máster en Salud Pública se propuso un reto: hacer de la promoción de la lactancia materna en El Salvador, un valor de vida para sacar adelante a la niñez salvadoreña.

Cuando el esfuerzo es incansable, el fruto es próspero y sostenible en el tiempo

Su trabajo no ha sido fácil. Ha tenido que enfrentar obstáculos y desafíos que la han llevado a reiterar, una y otra vez, su compromiso de provocar transformaciones y cambios en la población.

Llegó a CALMA un 16 de abril de 1988. Por aquel entonces la alimentación al pecho se encontraba en declive.  Factores como la desinformación, la ausencia de políticas públicas que protegieran la lactancia materna y la promoción excesiva y poco ética de sucedáneos de la leche materna, limitaban su práctica, ocasionaban desnutrición en la niñez e incrementaban la morbilidad y mortalidad infantil.

Ana Josefa Blanco Noyola es originaria de Ahuachapán. Sus padres (+) le impulsaron a buscar siempre la superación y poner el corazón en cada cosa que emprendía. Es así como, a sus 24 años, logra una beca para estudiar la Licenciatura en Enfermería en Colombia que la lleva a ser de las primeras 16 enfermeras con estudios universitarios en el país.

En CALMA, la Licenciada Blanco ha sido una pieza clave para la creación y puesta en marcha de intervenciones y estrategias para promover el rescate del amamantamiento como un aspecto fundamental de la cultura y valores de la familia salvadoreña, meta que se propuso desde un inicio, cuando en el país el porcentaje de lactancia materna exclusiva era del 10%.

A lo largo del tiempo, su voz ha impulsado permanentemente iniciativas que persiguen el bienestar de la niñez, la familia y la mujer, que son sus ejes de compromiso en el trabajo realizado.

En otras palabras, 30 años de labor de la licenciada Ana Josefa Blanco Noyola ha permitido a la institución ser pionera en diversas intervenciones. En su gestión, CALMA ha capacitado alrededor de 45 mil personas, ejecutado más de 110 proyectos de desarrollo social por un monto de ejecución cercano a los $30 millones, beneficiando a más de 1.9 millones de personas en 125 municipios del país. Sin duda, la institución ha experimentado un crecimiento estructural, se ha posicionado como referente del tema en el país, pero además, ha contribuido a la mejora de los indicadores ubicando al país en el mapa regional por sus avances.

Para la Directora Ejecutiva de CALMA “la Lactancia Materna requiere un trabajo intersectorial y el involucramiento de sectores de diversa índole”. Con ese pensamiento, durante su gestión ha promovido un cambio de ideologías de salud a favor de la lactancia materna, trabajando y promoviendo la articulación de esfuerzos con instituciones nacionales e internacionales, públicas, privadas, comunitarias, inclusive, medios de comunicación, motivándoles a ser aliados en la promoción de la práctica de la lactancia materna.

Desde su llegada a la Dirección Ejecutiva, la Licda. Blanco ha promovido y sido impulsora de iniciativas importantes, como la celebración en el país de la primera Semana Mundial de la Lactancia Materna en 1992 y, 20 años más tarde, a proponer un decreto legislativo para nominar, la tercera semana de agosto de cada año, Semana Nacional de Lactancia Materna. Es pionera en la creación de la “Clínica de consejería en lactancia materna”, para la atención personalizada a mujeres embarazadas y lactantes y de estrategias innovadoras como las Ordenanzas Municipales a favor de la Lactancia Materna, Centros Escolares Amigos de la Niñez y la Mujer, Empresas Amigas de la Mujer y la Niñez, entre otras.

Su visión innovadora la ha llevado a identificar nuevas áreas y oportunidades para CALMA, dando pie para ampliar y diversificar el trabajo institucional, pero siempre, manteniendo la lactancia materna como eje central de todas sus acciones.

De la mano de socios estratégicos, CALMA ha contribuido con estrategias de país importantes, como la implantación de los primeros tres Bancos de Leche Humana.

A inicios de esta década, la Licda. Blanco encabezó al equipo de CALMA que trabajó por la consecución de un sueño, la obtención de un marco legal de apoyo a la lactancia materna en el país, que requirió 20 años de abogacía con diversos sectores. La Ley de Lactancia Materna fue aprobada finalmente por la Asamblea Legislativa el 26 de junio de 2013. El papel de CALMA y su Directora Ejecutiva en la validación de la Ley a través del cabildeo con todas las autoridades, han sido reconocidos públicamente por las autoridades de Salud y otras personalidades del país. Un año después de aprobada la ley y en respuesta a las necesidades de divulgación de la misma, la Licda. Blanco impulsa la creación del Servicio de Asesoría para la Mujer Lactante Trabajadora.

Producto de esta gestión exitosa, CALMA ha sido objeto de algunos reconocimientos. En el año 2008, la Asamblea Legislativa reconoció el trabajo en la promoción y protección de la lactancia materna a nivel nacional y en el año 2017, la Directora Ejecutiva se hizo acreedora de un reconocimiento mundial al ser nombrada “Embajadora de la Nutrición”. La Licda. Blanco fue la única representante de las Américas, de un grupo de 16 semifinalistas, de un total de 50 postulantes.

Enumerar objetivamente el perfil de 30 años de trabajo de la licenciada Ana Josefa Blanco Noyola, reconfirma que las verdaderas acciones van siempre de la mano del trabajo responsable y disciplinado, una muestra que cuando el esfuerzo es incansable, el fruto es próspero y sostenible en el tiempo.