Pronunciamiento: La niñez, víctimas invisibles de feminicidios

Para CALMA, como institución de la sociedad civil de nuestro país, es preocupante la situación de violencia contra la mujer que impera actualmente en El Salvador y que se ve reflejada en el aumento de casos de feminicidios.

Pronunciamiento: La niñez, víctimas invisibles de feminicidios

La violencia de género se manifiesta de diferentes formas y se da en todos los ámbitos sociales, pero, cuando es en el seno familiar, los hijos e hijas se convierten en víctimas invisibles. Vivir y crecer en un ambiente de violencia produce una serie de consecuencias en el desarrollo físico y emocional de un niño o niña: retraso en el crecimiento, alteraciones en el sueño, alteraciones en la alimentación, disminución de las habilidades motoras, problemas cognitivos, sin mencionar una serie de alteraciones emocionales que, sin no son tratadas, pueden ser arrastradas durante toda la vida. Nos enfrentamos a un problema que puede afectar gravemente a la niñez en la formación de su personalidad.

Como institución que promueve el respeto de derechos y fomenta una cultura de paz, alzamos la voz para poner fin a todos los tipos de violencia, principalmente aquella que atenta directa e indirectamente contra nuestras niñas, niños, adolescentes y mujeres, hacemos un llamado a las diferentes instituciones del país a:

  • Trabajar en intervenciones para la reducción multifactorial de problemas asociados a la violencia, desde un enfoque preventivo, sistémico e interrelacionado, que aborde los problemas en múltiples planos, es decir desde individuos, familias y comunidades.

  • Brindar apoyo oportuno e inmediato a las víctimas invisibles de este fenómeno, a fin de trabajar en prevenir posibles secuelas que incidan en su vida adulta.

  • A la familia, para que adopte e implemente la crianza y cuidado sensitivo que se basa en amor, respeto, comunicación afectiva, empatía, seguridad y comprensión, elementos esenciales para lograr un desarrollo óptimo, físico, mental y emocional.

Desde nuestro quehacer, nos comprometemos a seguir velando por la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna. Sabemos que la alimentación al seno materno incide en un futuro con sociedades menos violentas. Estamos convencidos que el antídoto contra la violencia se encuentra al comienzo de la vida y la lactancia materna es su elemento central, un eslabón fundamental para la crianza amorosa y saludable que nos convertirá en más humanos, más empáticos, al fomentar esta práctica natural un vínculo afectivo entre madre y bebé que repercute en todas las relaciones que se establecen a lo largo del ciclo de vida.

San Salvador, 30 de abril de 2018.